MIKE KRICK Activa tu rendimiento
Inmersiones

Hay cosas que una hora no alcanza a mover.

El sueño. Lo que comes durante toda una semana. El nivel de estrés que sostiene el patrón que te trajo hasta acá. Nada de eso cabe en una sesión — y es exactamente lo que decide cómo te vas a sentir dentro de diez años.

Edición abierta · 16–23 nov 2026 Península de Nicoya, Costa Rica
Ver la edición abierta
Por qué siete días

Una inmersión no es una sesión más larga.

Es salir del contexto que produce el problema. Mientras sigas dentro, el plan compite todos los días contra tu agenda — y pierde.

01

El sueño

No se arregla con un consejo. Se arregla cambiando cómo empieza y cómo termina tu día: la luz, la temperatura, a qué hora entra el café y a qué hora el alcohol. Eso no se explica en una consulta — se hace, durante siete días seguidos, hasta que el cuerpo lo aprende.

02

La mesa

No es una dieta que te llevas escrita. Es ver qué le hace tu propia comida a tu propia energía, comida tras comida, con alguien mirando contigo. Lo que se aprende ahí es lo único que después sobrevive a un restaurante y a un viaje.

03

El regreso

El día ocho vuelves a tu vida, y tu vida no cambió. Por eso la semana no es el final: es el arranque de noventa días de acompañamiento, que es donde de verdad se decide si algo quedó.

Cómo funciona

No son siete días.
Son noventa y siete.

La semana es el centro, no el total. Antes hay trabajo, y después hay tres meses de seguimiento con una medición al final que se compara contra la del principio.

Antes

Llegas con tus números

Te haces los laboratorios en tu ciudad, con tu médico, y llegan leídos antes que tú. El primer día no se gasta en averiguar de dónde partes: ya se sabe.

Los siete días

Un eje por día

Evaluación física completa al inicio, y de ahí en adelante cada día lo lidera un eje distinto: sueño, movimiento, recuperación, nutrición y conexión. Al cierre, los cinco se sientan sobre tu caso y firman un Plan Maestro que es tuyo, no un folleto.

Los noventa siguientes

Donde se decide

Quince llamadas individuales repartidas en tres meses —una al mes con cada especialista—, una sesión grupal mensual, la app del programa para sostener el plan, y un re-test al día 90 contra tus números de entrada.

Quiénes son los cinco. Mike ocupa la silla de movimiento: es su método aplicado sin interrupciones durante una semana. Las otras cuatro —sueño, recuperación, nutrición y conexión— las ocupa gente que él elige y valida una por una, de su red profesional. No es que los cinco estén sentados a tu lado los siete días: es que los cinco trabajan sobre tu caso — leen tus laboratorios, firman tu plan y te acompañan los noventa días.

El encuadre, dicho claro. El programa es educativo y de bienestar. Ahí no se diagnostica ni se trata ninguna enfermedad: los laboratorios los ordena tu médico y quien los interpreta es un profesional con licencia. Nada de lo que ocurre en esa semana sustituye a tu tratamiento ni a tu doctor.

La edición abierta

Costa Rica.
Del 16 al 23 de noviembre.

Siete noches en la península de Nicoya, una de las zonas azules del mundo: los lugares donde la gente llega a viejo en buen estado. No es una casualidad del paisaje — es lo que se estudia ahí.

Cómo se confirma

La edición se realiza con ocho reservas. Si no se llega a ocho, no se hace y quien ya reservó elige: devolución íntegra o crédito completo para la siguiente. Todo queda decidido el 17 de octubre.

  • Lunes 16 → lunes 23 de noviembre de 2026Siete noches, de lunes a lunes.
  • Marbella, GuanacasteUn estate privado frente al Pacífico, reservado completo para el grupo.
  • Once unidades privadasNinguna se divide: nadie comparte habitación con un desconocido.
  • Puedes ir con tu familiaTu unidad admite un adulto y hasta dos menores, con tarifa aparte. Ellos no siguen el programa.
  • Aeropuerto: Liberia (LIR)El más cercano al estate. También se llega por San José (SJO).
Ver el programa completo

El día a día, todo lo que incluye y la inversión están en el sitio de la inmersión.

Próximas ediciones

La siguiente se anuncia aquí primero.

Todavía no hay fecha para la próxima. Cuando la haya, esta lista se entera antes que nadie — y las unidades se van en el orden en que se apartan.

Si noviembre no te sirve por la fecha, por el momento o por lo que sea: este es el lugar correcto para dejar tus datos.

Necesitamos al menos un WhatsApp o un correo para poder avisarte. Es solo para las fechas — ni listas de terceros ni correo basura.

Preguntas

Lo que todo el mundo pregunta.

¿Tengo que estar en forma para ir?
No. El punto de partida es el tuyo: el primer día es una evaluación completa y todo lo que viene después se ajusta a lo que salga de ahí. No hay un nivel mínimo que pasar.
¿Puedo ir con mi pareja o con mi familia?
Sí. Tu unidad es tuya y tu familia se queda contigo — un adulto y hasta dos menores, con tarifa aparte. Ellos no siguen el programa: la casa tiene playa, piscina y actividades para las horas de trabajo profundo.
¿Esto reemplaza a mi médico?
No, y no lo pretende. Es un programa educativo y de bienestar: ahí no se diagnostica ni se trata ninguna enfermedad. Los laboratorios los ordena tu médico y quien los interpreta es un profesional con licencia.
¿Qué pasa después del día 7?
Empieza lo que decide el resultado. Quince llamadas individuales repartidas en tres meses, una sesión grupal al mes, la app del programa y un re-test al día 90 contra tus números de entrada. Por eso no son siete días.
¿Y si noviembre no me sirve?
Déjanos tus datos en próximas ediciones: la siguiente se anuncia primero a esa lista. Y si lo que quieres es empezar ya, sin esperar una fecha, la puerta normal es la Sesión de Diagnóstico de treinta minutos con Mike.
El primer escalón

Antes de siete días,
treinta minutos.

Una inmersión no es por dónde se empieza: es el escalón más alto. Si todavía no tienes claro dónde se te está fugando el rendimiento, empieza por el diagnóstico — son treinta minutos y no cuestan nada.

Activa tu rendimiento