Cómo funciona
No son siete días.
Son noventa y siete.
La semana es el centro, no el total. Antes hay trabajo, y después hay tres meses de seguimiento con una medición al final que se compara contra la del principio.
Antes
Llegas con tus números
Te haces los laboratorios en tu ciudad, con tu médico, y llegan leídos antes que tú. El primer día no se gasta en averiguar de dónde partes: ya se sabe.
Los siete días
Un eje por día
Evaluación física completa al inicio, y de ahí en adelante cada día lo lidera un eje distinto: sueño, movimiento, recuperación, nutrición y conexión. Al cierre, los cinco se sientan sobre tu caso y firman un Plan Maestro que es tuyo, no un folleto.
Los noventa siguientes
Donde se decide
Quince llamadas individuales repartidas en tres meses —una al mes con cada especialista—, una sesión grupal mensual, la app del programa para sostener el plan, y un re-test al día 90 contra tus números de entrada.
Quiénes son los cinco. Mike ocupa la silla de movimiento: es su método aplicado sin interrupciones durante una semana. Las otras cuatro —sueño, recuperación, nutrición y conexión— las ocupa gente que él elige y valida una por una, de su red profesional. No es que los cinco estén sentados a tu lado los siete días: es que los cinco trabajan sobre tu caso — leen tus laboratorios, firman tu plan y te acompañan los noventa días.
El encuadre, dicho claro. El programa es educativo y de bienestar. Ahí no se diagnostica ni se trata ninguna enfermedad: los laboratorios los ordena tu médico y quien los interpreta es un profesional con licencia. Nada de lo que ocurre en esa semana sustituye a tu tratamiento ni a tu doctor.